HIJOS Y NO BASTARDOS

HIJOS Y NO BASTARDOS

Hebreos 12:7-11
7. Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina?
8. Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos.
9. Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos?
10. Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad.
11. Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.

Leyendo este pasaje se vino a mi mente los recuerdos en los que mi madre o mi padre me castigaban por hacer lo que no debía, y sin embargo, toda esa corrección me sirvió hasta ahora para ser una mejor persona, incluyendo el aceptar a Cristo en mi vida.
He podido ver como en mi relación con Dios también he recibido su disciplina, con el fin de tratarme como su hijo; tal vez nunca había podido entenderlo hasta que encontré estos versos del libro de Hebreos. Con Dios solo existen los hijos o los bastardos, y aunque esa palabra bastardo suena un poco brusca o fea, no podemos encontrar otro sinónimo que por lo menos suene bonito.

El diccionario de la RAE define a bastardo como: 1)hijo nacido de una unión no matrimonial; 2)hijo de padres que no podían contraer matrimonio al tiempo de la concepción ni al del nacimiento;3) hijo ilegítimo de padre conocido.
Me quiero centrar en la última definición, porque a pesar de que seamos creación de Dios, no todos somos hijos de ÉL, la palabra dice que somos hijos aquellos a quienes recibimos a Jesucristo como Señor y Salvador, haciéndonos coherederos, entonces el convertirnos en hijos de Dios requiere que Dios nos discipline, sencillamente porque nos ama.

Ningún humano nace aprendido, y durante su camino adquiere costumbres, hábitos y acciones sean buenas o malas; al recibir a Cristo y dejar el viejo hombre, adquirimos una nueva naturaleza, la cual implica que debemos aprender unos nuevos “hábitos”, ya no vivimos según la carne sino según el Espíritu, nos toca desaprender para volver a aprender, y es en ese nuevo aprendizaje, el del nuevo camino, del nuevo hombre donde Dios nos disciplina.
Bien dice la palabra “Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza”, ¡claro!, ¿a quién le gusta recibir unas nalgadas?, a nadie, a mí no me gustaba, ni me gusta, a veces tengo que corregir a mis hijos y siendo padre no me gusta llegar al punto de corregirlos, pero me toca hacerlo, para que aprendan a hacer lo bueno.
He podido ver como Dios me lleva a disciplina por dos motivos: 1) mejorar mi relación con ÉL; 2) ser obediente. Pude tener un excelente empleo, muy bien remunerado, sin embargo Dios trató mi vida y me llevó a un momento dónde me toca depender completamente de ÉL, a mejorar mi relación ÉL, y ver como me provee en las situaciones difíciles, lo otro es que me lleva a la obediencia, a fortalecerme en mis debilidades y seguir recto su camino. Comprendo hoy que ÉL me trata como su hijo, y no como un bastardo, y eso me alegra, porque tengo el mejor papá del mundo.

Lo mejor que podemos hacer es dejarnos disciplinar por el Padre, he visto como hijos de Dios pierden sus empleos, bienes materiales y otras cosas con el fin de recibir la disciplina necesaria para poder alcanzar la bendición, aunque la palabra dice que no es por obras sino por gracia, igual Dios tiene que moldearnos para llegar a ser los hijo que ÉL tanto desea. Cuando mis hijos se portan de la manera correcta, fácilmente los recompenso, tal vez con Dios no sea igual, pero ÉL desea que actúes lo mejor posible, esto va a permitir que ÉL te bendiga sin ningún obstáculo.


Si hoy sientes que estás bajo la disciplina de Dios, no reniegues, pregúntale que es lo que desea que tú aprendas, y recuerda que lo hace para que mejores y que sientas que eres su hijo y no un bastardo.

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