DE MALDICIÓN A BENDICIÓN

DE MALDICIÓN A BENDICIÓN

OSEAS 1 y 2

Para entrar en el tema es necesario que conozcamos la situación en la que se encontraba el pueblo de Israel y su relación con Dios: en el tiempo del profeta Oseas, la nación del norte, es decir Israel - ya que el reino estaba dividido en dos: Judá e Israel – se encontraba en un periodo de prosperidad gracias al rey Jeroboam; sin embargo están totalmente apartados de Dios, estaban contaminados con los ídolos de las otras naciones, cuando los mandamientos de la ley de Dios son claros,“3. No tendrás dioses ajenos delante de mí. 4. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. 5. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen”(Éxodo 20: 3-5).

Mientras el profeta Amós se centró en las injusticias que se cometían en Israel - reino del norte - por parte de los ricos a los pobres, Oseas se enfoca en una historia de amor, en la que Dios quiere mostrarse como ese esposo fiel a pesar de la mala conducta de su pueblo. Dios ordena a Oseas unirse, casarse con una mujer fornicaria: “…Dijo Jehová a Oseas: Ve, tómate una mujer fornicaria…”(Oseas 1:2) porque a través de su ejemplo, Israel vería el amor de Dios.

¿Cuántas veces nosotros nos comportamos como una prostituta con su marido?, “Y ella no reconoció que yo le daba el trigo, el vino y el aceite, y que le multipliqué la plata y el oro que ofrecían a Baal…”(Oseas 2:8); yo mismo me he sentido de la misma manera con Dios: cada vez que fallo, cuando me falta la fe, cuando deseo dejar todo atrás permitiendo que las circunstancias me agobien, hasta se me olvida que Dios ha sido fiel conmigo trayendo la provisión que no falta; de la misma manera que Oseas fue obediente y amó a ese mujer adúltera.

Oseas 2:11-13
11. Haré cesar todo su gozo, sus fiestas, sus nuevas lunas y sus días de reposo, y todas sus festividades. 12. Y haré talar sus vides y sus higueras, de las cuales dijo: Mi salario son, salario que me han dado mis amantes. Y las reduciré a un matorral, y las comerán las bestias del campo.13. Y la castigaré por los días en que incensaba a los baales, y se adornaba de sus zarcillos y de sus joyeles, y se iba tras sus amantes y se olvidaba de mí, dice Jehová.

La palabra es clara cuando nos dice que Dios es fuerte y celoso; la orden al pueblo fue clara desde el libro de Éxodo, sobre no tener dioses ajenos; muchos de nosotros podemos tener dioses ajenos: dinero, trabajo, personas, etc. Dios siempre debe de estar primero en nuestras vidas, incluso una de las ordenes al entrar en la tierra prometida era no hacer alianzas con los enemigos, a lo que Israel no hizo caso y uno de esos enemigos fue un duro obstáculo. Algunos mantienen “alianzas” con satanás, dejan que el pecado domine sus vidas.

Dios le mandó a Oseas procrear con esta mujer, y los nombres de sus hijos simbolizaron la ira de Dios para con el pueblo: 1) Jezreel: dispersar; 2) Lo-ruhama: no compadecida; 3)Lo-ammi: no es mi pueblo. Y más adelante cambia sus nombres en bendición, pero primero fue necesario una cosa: llevar a la mujer adúltera al desierto: “Pero he aquí que yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón”(Oseas 2:14).
Es necesario que Dios nos lleve al “desierto” para que nos volvamos a ÉL, es allí en las dificultades dónde podemos encontrarlo SOLO A ÉL, fiel, esperándonos con los brazos abiertos, dispuesto a amarnos.

Oseas 2: 15-23 15. 
Y le daré sus viñas desde allí, y el valle de Acor por puerta de esperanza; y allí cantará como en los tiempos de su juventud, y como en el día de su subida de la tierra de Egipto.16. En aquel tiempo, dice Jehová, me llamarás Ishi, y nunca más me llamarás Baali.17. Porque quitaré de su boca los nombres de los baales, y nunca más se mencionarán sus nombres.18. En aquel tiempo haré para ti pacto con las bestias del campo, con las aves del cielo y con las serpientes de la tierra; y quitaré de la tierra arco y espada y guerra, y te haré dormir segura.19. Y te desposaré conmigo para siempre; te desposaré conmigo en justicia, juicio, benignidad y misericordia.20. Y te desposaré conmigo en fidelidad, y conocerás a Jehová.21. En aquel tiempo responderé, dice Jehová, yo responderé a los cielos, y ellos responderán a la tierra.22. Y la tierra responderá al trigo, al vino y al aceite, y ellos responderán a Jezreel.23. Y la sembraré para mí en la tierra, y tendré misericordia de Lo-ruhama; y diré a Lo-ammi: Tú eres pueblo mío, y él dirá: Dios mío.

Después de pasar por el desierto podemos ver tres cosas:
1) Obtenemos la compasión de Dios
2) Nos hacemos su pueblo
3) Nos hace tierra fértil

Hoy te invito a que dejes atrás las alianzas con satanás, dejes atrás los dioses ajenos, dejes tu pecado y te vuelvas a Dios, déjate llevar al desierto para que Dios te hable y te saque de esa mala situación y puedas caminar en bendición.

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