1 Reyes 19:1-18
por lo general, cuando se acerca el cumplimiento de la promesa de Dios para nuestras vidas, viene a nosotros una crisis de creencia, ¿te ha sucedido?, a grandes hombres de la biblia les pasó, y entre ellos encontramos al profeta Elías.
Elías fue uno de los profetas que pudo ver el poder de Dios mientras el pueblo de Israel estaba contaminado por la adoración a dioses ajenos: Baal y Asera, introducidos al pueblo por la alianza del rey Acab (Israel) con el rey de Tiro a través de su matrimonio con Jezabel.
Elías retó a 450 profetas de Baal y a 400 de Asera para demostrar al pueblo cuál era el verdadero Dios (1 Reyes 18), al demostrar que Jehová era el Dios verdadero, degoyó a los 950 profetas. Pasado esto, la reina Jezabel (Esposa de Acaba rey de Israel) amenazó con matar a Elías por haber hecho aquello con sus profetas; inmediatamente Elías se fue huyendo por su vida.
muchos de nosotros, cuando se nos presentan las dificultades, inmediatamente flaqueamos en nuestra fe, aún después de haber visto la gloria de Dios; Elías tuvo miedo de una mujer, Jezabel, una reina despiada, manipuladora y malvada, que sólo deseaba que su idolatría predominara en Israel, ese fue el perfíl del enemigo que Elías vió; ¿cuál es el perfil de Satanás?, ¿acaso no es un ladrón, un asesino y un destructor? (Juan 10:10). Elías huyó al desierto para salvar su vida, y en su camino deseó la muerte, aún después de ver fuego descender del cielo y consumir el holocausto que ratificó el poder de Dios; sinembargo, allí Dios fortaleció al profeta para que se dirigiera a Horeb, el monte de Dios, el lugar de la presencia del SEÑOR.
Cuando se presentan en nuestras vidas las dificultades, El Señor solo quiere que hagamos una cosa: ir a Horeb, al monte de Dios, es decir, donde está Su Presencia. El profeta Elías a pesar de haber recibido la dirección de Dios no llegó directamente al monte sino que se escondió en una cueva, ¿esa fue la dirección de Dios?, ¿a caso no fue que se dirigiera directamente al monte, a su presencia? (1 Reyes 19: 7. Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez, lo tocó, diciendo: Levántate y come, porque largo camino te resta.8. Se levantó, pues, y comió y bebió; y fortalecido con aquella comida caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta Horeb, el monte de Dios.9. Y allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Y vino a él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías?).
El miedo, el temor, la angustia, la falta de fe a la que nos lleva la crisis de creencia, hace que nos escondamos en la "cueva". El mismo Dios tuvo que llamarlo y sacarlo fuera de la cueva para darle respuesta a su petición (13. Y cuando lo oyó Elías, cubrió su rostro con su manto, y salió, y se puso a la puerta de la cueva. Y he aquí vino a él una voz, diciendo: ¿Qué haces aquí, Elías?), Elías quería que se levantara de nuevo un pueblo temeroso de la presencia de Dios y El Señor cumpliría su deseo.
Dios quiere cumplir tus deseos, tus necesidades, saciar tu vida, pero la orden es clara: ve a Horeb, ve a la presencia de Dios; no te escondas en la cueva, Dios mismo te fortalecerá hasta que se cumpla la promesa, no le temas al enemigo, tu Dios es más GRANDE, no desfallezcas en tu FE.
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