CRISTO ES MI FORTALEZA

Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
Filipenses 4:13

El apóstol Pablo tenía bien claro quién era su fortaleza: Cristo; el diccionario online de la Real Lengua Española (RAE), nos define fortaleza como lo siguiente: ”En la doctrina cristiana, virtud cardinal que consiste en vencer el temor y huir de la temeridad.” (http://lema.rae.es/drae/?val=fortaleza).
El verso 13 de este pasaje va muy ligado al verso anterior (Fil 4:12) dónde Pablo nos explica porque Cristo es su fortaleza: “Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad”. Es necesario aclarar que vivir humildemente no es vivir en pobreza, según el Nuevo Diccionario Bíblico Certeza, la humildad a la que se refiere Pablo es a la aceptación de la experiencia, de modo que una condición impuesta desde afuera se convierte en la ocasión para la manifestación de la actitud correspondiente dentro de la persona; y es ese mismo versículo 12 el que nos aclara el panorama de las vivencias del apóstol.

Ahora, ¿cuántos de nosotros sabemos vivir humildemente en la pobreza y/o abundancia?, realmente son pocos los que pueden asegurarlo. Vivir humildemente en la escasez requiere estar dispuesto a recibir la bendición de Dios por parte del canal escogido por Dios mismo, llámese familiar, amigo, conocido, desconocido, etc; y vivir humildemente en la abundancia significa dejarse usar por Dios como canal de bendición para otros, por qué de nada sirve atesorar las riquezas acá en la tierra. Sin embargo en los dos casos la palabra de Dios nos invita a tener un corazón humilde ( Salmos 138:6: Porque Jehová es excelso, y atiende al humilde,
Mas al altivo mira de lejos).

La invitación que deseamos hacerte es que pese a las situaciones, o circunstancias por las que estés pasando, que Cristo sea tu fortaleza, venzas el temor y confíes sólo en Él, aprende a vivir humildemente así como lo hizo el apóstol Pablo, que en todo fue enseñado y aceptó la voluntad divina de Dios para su vida.

Bendiciones...

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